miércoles, 13 de julio de 2016

Caldo de Manguera


El bombero, símbolo de orgullo del guayaquileño, fue el primer voluntariado local. La celebración, revela en sus crónicas el historiador Modesto Chávez Franco cuyo padre también fue bombero, comenazaba con la fecha independentista del 9 de Octubre, y al día siguiente 10 de octubre se agasajaba a los esforzados voluntarios en su día clásico.
En esa festividad, las familias obsequiaban al bombero con un plato elaborado con vísceras. El caldo de salchicha, como se llamaba el procesado hecho en casa con hierbuena y relleno de la salchicha con arroz cocinado con la sangre del chancho. En inmensas ollas se entregaba a los bomberos cada 10 de octubre, y de allí proviene el nombre para este caldo de salchicha como caldo de manguera. Los homenajeados a su vez preparaban el ‘llamao’, que era una especie de asado.
Sin el chancho traído por los españoles no habría caldo de manguera. Allí se mezclaron los sabores de América con los sabores que trajeron de Europa, afirma la historiadora Jenny Estrada.

Bibliografia:

http://especiales.eluniverso.com/sabor-guayaquil/platos/caldo-de-salchicha/

Cazuela mixta


La mayoría de los platillos que conforman la diversa gastronomía ecuatoriana y su preparación tienen gran influencia del viejo continente. Sin embargo, en este caso los entendidos en el arte de la cocina típica, al menos en Guayaquil, coinciden en que  existe un plato cuya elaboración es ciento por ciento de la Costa.
Se trata de la famosa cazuela de verde, que junto a la humita, el bolón, el caldo de bolas, caldo de manguera, el bollo, entre otros, forma parte del tradicional menú ‘guayaco’. Este tipo de sango, que se caracteriza por el sabor del verde rallado mezclado con achiote, maní y el pescado cazón o albacora, reúne la sazón de las provincias costeras de Esmeraldas, Manabí y  Guayas.
En su artículo titulado  ‘Verde y Picudo’, publicado en la revista Ecuador Terra Incógnita, el escritor Julio Pazos B. describe que  en la antigüedad en la Costa, que va desde Muisne en Esmeraldas, hasta San Jacinto en Manabí, se acostumbraba a   consumir la cazuela, que se denominaba torta de verde.
Esta era cocinada por las hijas solteras de las familias que vivían en casas de madera de dos plantas, a partir de las diez de la mañana para el almuerzo.
Para ello, aprovechaban el picudo que los hermanos pescadores llevaban en la madrugada. Entonces, dependiendo del número de hijas, se distribuían las tareas. Una pelaba y rallaba el verde; otra componía el aliño con culantro, comino tostado, pimienta, sal, aceite y agua; de igual modo, tostaba y molía el maní.
Otra  limpiaba la cazuela de barro y destazaba el picudo en pequeños filetes.
Una vez que estaba lista la mezcla, era puesta en una cazuela de barro que se tapaba con una lata, en la que se acomodaban carbones encendidos.
Aunque no conoce con certeza el origen de la cazuela, Ninfa del Cisne Jiménez, quien prepara el platillo desde hace 35 años en su local Picantería del Cisne, en Sucre y Lizardo García, asegura que su madre al transmitirle la receta le comentó que la cazuela posee tres sabores.
El primero lo pone Esmeraldas, a través del maní; el segundo Manabí con sus cazones y, finalmente, Guayas aporta con el verde.
A pesar de que en muchos lugares se prepara la cazuela en otros recipientes, ella aún lo hace  en pequeñas ollas de barro y al horno, como es la costumbre. “Eso es lo que le da sabor a la verdadera cazuela”.
Con ella coincide Elba Mejía, propietaria de la Marisquería de Elbita, que antiguamente contaba con un local en Escobedo y Luis Urdaneta.
Mejía, quien tiene raíces manabitas, asevera que gracias a su sazón ahora cuenta con otros dos locales, que son administrados por sus hijos.
Dos de  ellos están ubicados en la ciudadela La Garzota (atrás de la Categ) y el último está por inaugurarse detrás del edificio  Las Cámaras (norte).
“Llevo 30 años preparando cazuelas, cebiches, corviches y otras delicias más propias de Guayaquil y de Manabí”, expresa Mejía.
Los clientes también buscan otras reconocidas marisquerías, como Aquí es Marcelo, ubicada en Diez de Agosto y Esmeraldas.
A pesar de que hay otros platillos con el nombre cazuela en países como Chile, España y hasta Francia, la cazuela de verde es una sola y su autoría surge de la misma cultura ecuatoriana, refiere Mesías Culcay, chef ejecutivo del Unipark Hotel de Guayaquil.

Bibliografia:

http://www.eluniverso.com/2007/10/11/0001/18/969BBFCB4D1242E9A53107DDCA8EE11E.html



Viche Manaba


La sopa ancestral de los manabitas, el viche, pasó de ser el potaje de los fines de semana de las familias de esta región. Ahora este platillo se ha convertido en la fanesca de esta provincia. Lo cremoso del maní, junto a lo afrodisíaco de los mariscos y el color de las legumbres y hortalizas, han hecho que este potaje sea también conocido como la sopa de dioses. Ese apelativo se ganó gracias a la crítica de arte culinario de la estadounidense Michelle O’Fried, quien estuvo de paso por Manabí hace más de 20 años. Así lo afirma el cronista manabita Douglas Vaca Vera, en uno de sus escritos sobre la identidad de la provincia. “La gringuita degustó la sopa manaba y la calificó de imperial”. El viche tiene la fusión de todas las regiones de Manabí. La campiña manabita ofrece el camote, maíz, fréjol, pimiento, yuca, cebolla colorada, plátano maduro y el característico maní. De las zonas más cercanas al mar se añaden los mariscos. En Semana Santa, el viche lo prepara la mayoría de familias manabitas, dice Cristina Cantos, directora de la escuela de gastronomía Artes culinarias, de Manta. Para Cantos, el viche es para Manabí lo que la fanesca para otras regiones del país. Ambos platos, asegura ella, llevan granos y pescado. Lo que diferencia al viche de la fanesca es que al primero se puede combinar gracias al maní con cualquier marisco o producto del mar y convertirse en un delicioso plato marinero. El viche también forma parte de la oferta alimenticia de comedores, hoteles y restaurantes tipo gourmet. En los 15 restaurantes situados en el populoso barrio Jocay, de Manta, se ofrece viche los lunes, miércoles y domingos. “No hay que esperar a Semana Santa para preparar viche, como tenemos el mar a la puerta lo preparamos de acuerdo al marisco que exista en sobreoferta en el día”, asegura Fabiola Mantuano, jefa de cocina de un restaurante en el barrio Jocay. El viche también es una sopa que se prepara en las reuniones familiares. Según datos del cronista Mario Cicala, recopilados desde 1767, hay registros de la preparación de una sopa que se preparaba los fines de semana en la región de Jipijapa (sureste de Manabí). Ese platillo era elaborado a base de maní, verduras y pescado. Así lo afirma también la historiadora manabita Libertad Regalado. El viche, dice Regalado, empezó como una sopa familiar y luego pasó a ser algo similar a la fanesca. “Muchas distinciones para un solo plato son muy buenas y todo debido la fusión extraordinaria”. Esto debido a los sabores del dulce que aporta el camote y el plátano maduro, el picante del aliño, con el maní y el toque del pescado fresco. Los expertos recomiendan preparar el viche con un mínimo de 13 ingredientes. Primero se fríe la cebolla blanca y colorada con una porción de mantequilla. Luego se fusionan las habas, habichuelas, camote, choclo y yuca. Después de 15 minutos se coloca el maní previamente disuelto en agua y al final el langostino o pescado. Los olores de la sopa de los dioses se dispersan y atraen a los comensales. El viche se ha popularizado de tal manera que en los restaurantes y sitios de venta de comida en Portoviejo y Manabí se ofrece como parte de los almuerzos o simplemente como plato especial. El gusto por el viche impulsa a los comensales en varios restaurantes a solicitar permiso a los chefs para observar el proceso de su preparación. El viche no solo es ancestralidad, historia y toda una costumbre de los manabitas. Esta tradición, además, es nutritiva, asegura Cantos. “Cuando se cocinan todos los ingredientes se mezclan y aportan un gran valor calórico producto de la yuca, maní y el camote”. Los mariscos, dice, le ponen el equilibrio al aportar como uno más de los nutrientes. También hay la opción de preparar viche con menos calorías. Se lo hace con porciones bajas de maní para que pueda darle su sabor característico.

Bibliografia:

http://www.elcomercio.com/actualidad/viche-semana-santa-interculturalidad-manabi.html

Sancocho Costeño


El sancocho es una sopa hecha con carnes, tubérculos, verduras y condimentosate, aceite, comino, pimienta y sal.
Es una sopa que se compone de yuca, choclo, plátano verde, arveja (guisante), arroz, zanahoria, achiote, sal, pimienta, cebolleta (cebolla blanca larga) y cilantro (culantro) picados para decorar. Puede ser elaborado con carne de res, pollo, gallina o pescado, siendo utilizada esta última variante sobre todo en la región del litoral ecuatoriano en el cual se incorpora maní en pasta para dar el sabor característico del sancocho.

https://ecuatorianosenelmundo.wordpress.com/ecuador-y-su-historia/gastronomia/189-2/
Caldo de Bagre


La sopa o caldo de bagre es muy rica en fósforo, lo que la convierte en un plato muy rico y nutritivo dentro de la gastronomía ecuatoriana. El bagre, conocido en Ecuador como pez camchimala es una especie de pez del orden de los Siluriformes, grupo que recibe el nombre común de peces gato debido a que poseen bigotes.
Para la preparación de eta sopa se necesita yuca, cilantro, ajo, una cabeza de bagre, bagre en rodajas, tomate, aceite, comino, pimienta y sal.

Bibliografia:

http://www.viajejet.com/comida-tipica-de-ecuador/

Caldo de Bolas de Verde


Caldo de Bolas de Verde, simplemente conocido como Caldo de Bolas es un plato típico de la Costa ecuatoriana, y un exótico ejemplo de la gastronomía de Ecuador.
Es una sopa de gran valor alimenticio, hecha en una base de consomé de carne, hueso de carne y rabo de vaca, con un toque de sabor a maní, en donde, literalmente, flotan bolas hechas de una delicada maza de plátano verde rayado, mismas que tienen un relleno de carne cocida, sofrita con cebolla picada, culantro (cilantro), achiote, ajo, comino, aceitunas, maní, pasas y huevo duro. En el caldo, mientras hierve la carne, también se pone trozos de choclo (maíz/elote) y de yuca.

Bibliografia:

http://www.confiesoquecocino.com/caldo-de-bola-de-verde/
http://www.eluniverso.com/2007/10/15/0001/18/C5D751992EFB42E89397BFFA1B0FC204.html
Sopa de Torrejas





Una de las características de los ecuatorianos es que somos soperos, serranos como costeños tenemos especial predilección por todo tipo de caldos. Yo la tengo en extremo y es una de mis recetas preferidas a la hora de cocinar con una vieja receta que la guarde desde hace varios años, sin duda la comida y sazón.
Para preparar un exquisito caldo de torrejas, les recomiendo seguir la siguiente receta que les tengo lista para el día de hoy. ¡Espero que les guste!

Preparación: 
En dos litros de agua ponemos a cocinar la pulpa, con la cebolla, el pimiento y el comino. Cuando la pulpa este cocinada, la picamos bien chiquita y en ese mismo caldo ponemos a cocinar las papas con zanahorias y la col.
Por otro lado ponemos a remojar el pan con la leche.
En la margarina con el ajo refreímos la cebolla con el pimiento.
Batimos los huevos y agregamos el refrito, el pan remojado, la carne picada, la hierbita, sal y pimienta.
En el aceite bien caliente, y con la ayuda de una cuchara, freímos las torrejas hasta que estén doraditas y las colocamos sobre un papel toalla para evitar el exceso de grasa.
Cuando las legumbres del caldo estén listas agregamos las torrejitas y servimos.

Las torrejas también podemos hacer de pollo o de carne de cerdo y obviar o aumentar legumbres que deseemos.